Poetas vanguardistas de León

(Fragmento de la presentación)

Pedro Alfonso Morales Ruiz

Por mucho tiempo creímos —o nos hicieron creer— que el Vanguardismo en Nicaragua había nacido en Granada. Ya sabemos que nació en León y la historia y el tiempo lo clarifican de verdad. Pero tuvimos que esperar casi 100 años, es decir, hasta 2015, cuando la estudiosa chinandegana, María Augusta Montealegre Denueda (1967), ordenó la historia con valiosos argumentos.

En su tesis Las ideas estéticas y políticas de las vanguardias en Nicaragua (1918-1933). Salomón de la Selva y el autodenominado Movimiento Nicaragüense de Vanguardia. Tesis Doctoral Universidad de Salamanca Facultad de Filología, 2015, expuso una teoría muy clara y con abundantes demostraciones que no dejan dudas de la postura literaria de su investigación.

Vean el resumen de la autora al que agregamos otras obras:

A. Primera vanguardia

1. Primer momento:

La publicación de Tropical town and other poems (1918) de Salomón de la Selva con el cual se inicia la ruptura con el Modernismo de Rubén Darío. Agreguemos: A la sombra del agua (1917); Espumas y estrellas (1918), ambas de Azarías H. Pallais; Poemas inéditos (1920-1923) de Alfonso Cortés; Ofrenda matinal (1921) de León Aguilera.

  1. Segundo momento:

La publicación de El soldado desconocido (1922) de Salomón de la Selva con el cual la ruptura del Modernismo es completa y total. Agreguemos: Senderos espirituales (1922) de Juan Felipe Toruño; Cantos de otoño en primavera (1923) de Agenor Arguello; Primaverales (1923) de Norberto Salinas de Aguilar; Ritmos de vida (1924) de Juan Felipe Toruño; Apuntes para una antología (1925) de Jerónimo Aguilar; Barro fulgente (1926) de Antenor Sandino Hernández.

  1. Tercer momento:

La publicación de la Oda a Rubén Darío de José Coronel Urtecho, escrita en 1925, y publicada en 1927, y sus poemas titulados Parques. Agreguemos: Bello tono menor (1928)

de Azarías H. Pallais; Poemas escritos entre 1928 y 1952 de Alfonso Cortés.

B. Segunda Vanguardia

  1. Cuarto momento:

La publicación de El beso de Erato (1931) de Andrés Rivas Dávila, cuya poesía muestra rasgos del estridentismo mexicano, y constituye una vanguardia leonesa. Agreguemos: Poesías (1931) de Alfonso Cortés; Versos, prosas y cantares del terruño (1931) de Atanasio García Espinoza; Caminos (1931) de Azarías H. Pallais.

  1. Quinto momento:

La aparición oficial del Movimiento Nicaragüense de Vanguardia el 17 de abril de 1931, solo 17 días después del primer terremoto de Managua [1]. Agreguemos: Tardes de oro (1934) de Alfonso Cortés; Kaos (1935) de Adán Selva; Hacia el sol (1940) de Juan Felipe Toruño; Sinfonías Rústicas (1942) de Juan Antonio Tijerino; De ayer (1943) de Ildefonso Palma Martínez; Tierra segoviana (1947) de Israel Paniagua Prado; El poeta (1947) de Humberto Ocón Murillo; Nuevo libro mío (1957) de Octavio Quintana; Horizonte quebrado (1959) de Mariano Fiallos Gil; Cactus (1962) de Alí Vanegas; Esplendor lírico del alba (1964) de Armando Ocón Murillo; Apreciaciones y poemas (1968) de Joaquín Sacasa.

Poetas vanguardistas de León, titulamos este trabajo que tiene por objeto recopilar a todos los autores leoneses que surgieron posterior a la muerte de Rubén Darío, pero que empezaron a escribir mucho antes de la muerte del modernista con una poesía muy diferente a la del poeta de los cisnes.

Los poetas leoneses, muchos de ellos nacidos a finales del siglo XIX y, otros tantos, a principios del siglo XX, tienen muchos rasgos comunes que se vinculan entre sí al ser la mayoría originarios de la ciudad universitaria, Santiago de los Caballeros de León.

    1. La mayoría del grupo de poetas cursó estudios secundarios en el Instituto Nacional de Occidente (INO) y el Seminario Conciliar San Ramón, hoy, Colegio Tridentino San Ramón.
    2. Los poetas leoneses y vanguardistas tuvieron un cordón umbilical con Rubén Darío, por lo que la mayoría de los poetas iniciaron su poesía al estilo del rubendarismo.
    3. La primera intervención norteamericana desde antes de 1912 hasta 1928 tuvo una influencia mayúscula en las creaciones literarias de algunos autores de esta época como Barreto Portocarrero, Azarías y Alí Vanegas.
    4. La primera Guerra Mundial (1914-1918) también tuvo influencia en el pensamiento de los poetas vanguardistas leoneses, incluso, los avatares políticos entre 1910 y 1930.
    5. La influencia de la New Poetry norteamericana es evidente: Poe, el alemán Schopenhauer, Mallarme, y otros franceses, así como Maples mexicano que se leían en estos círculos literarios de León.
    6. El periodismo se desarrolló en diarios leoneses, la docencia en colegios de la ciudad y la publicación de revistas diversas que promovieron la poesía leonesa, nacional y extranjera: revista Darío, Azul, Zenit, etc.
    7. El involucramiento de los poetas en las luchas políticas y armadas, tales como Barreto Portocarrero, Juan Felipe Toruño, Norberto Salinas, Alí Vanegas y muchos salieron del país por esta y otras razones.
    8. La publicación de 18 obras leonesas de vanguardia o con rasgos vanguardistas entre 1917 y 1935 y otros textos que, aunque se escribieron entre las décadas del 20, 30 y 40, se publicaron en los 50 y 60, muestran un sostenido trabajo literario de 51 años.

 

Los poetas seleccionados en el trabajo suman 27 y se dividen en dos momentos: iniciadores y continuadores. ¿Funcionaron como grupo orgánico? Hay indicios de que había dos grupos y uno giraba en torno a Azarías Pallais y, otro, alrededor de Juan Felipe Toruño y la revista Darío.

Frecuentábamos —escribe Agenor— al padre Pallais en aquel tiempo: Roberto y Rogelio de la Selva, Miguel Gerónimo de Escoto, León H. Aguilera, Juan Felipe Toruño, Norberto Salinas de Aguilar, Ildefonso Palma Martínez, Israel Paniagua Prado, Agenor Argüello y otros que estoy lamentando no recordar en estos momentos.

Recién había muerto Rubén Darío y Toruño se acopló al neomodernismo, haciéndose presente con su revista “Darío”, que con los años sería un paraninfo literario con destino a muy sonoras repercusiones. En ese plano Juan Felipe no es solo un precursor de la poesía nueva, sino un valiente y contumaz propulsor del movimiento [2].

Iniciadores (1917-1935): 12 autores y 18 obras

Estos autores escribieron poesía vanguardista desde 1914, o mucho antes, tal los casos de:

Salomón de la Selva que publicó Cuento del País de las Hadas en la revista The Forum en 1915 o Alfonso Cortés, que incluyó en Poesías (1931) Almas sucias y Fuga de otoño que datan de 1913.

Esta primera etapa abarca 18 años e incluye a 12 autores con 18 obras publicadas: Azarías H. Pallais: A la sombra del agua (1917); Espumas y estrellas (1918); Bello tono menor (1928); Caminos (1931); Salomón de la Selva: Tropical town and other poems (1918); El soldado desconocido (1922); León Aguilera: Ofrenda matinal (1921).

Juan Felipe Toruño: Senderos espirituales (1922); Ritmos de vida (1924); Agenor Argüello: Cantos de otoño en primavera (1923); Norberto Salinas de Aguilar: Primaverales (1923); Jerónimo Aguilar: Apuntes para una antología (1925), Antenor Sandino Hernández: Barro fulgente (1926); Andrés Rivas Dávila: El beso de Erato (1931).

Alfonso Cortés: Poesía (1931); Tardes de oro (1934); Atanasio García Espinoza: Versos prosas y cantares del terruño (1931); Adán Selva: Kaos (1935).

Continuadores (1936-1968): 15 autores y 13 obras

Esta segunda etapa de continuadores abarca 32 años y 15 autores con 13 obras, muchas de las cuales comenzaron a escribirse en los años, 20, 30, 40 y 50, pero se publicaron a partir de 1942 hasta 1968. Por ejemplo, Cactus (1962) de Alí Vanegas, incluye poemas escritos entre 1918 a 1934.

Esta segunda etapa contiene 15 autores con 13 obras: Juan Antonio Tijerino Corrales: Sinfonías Rústicas (1942); Crepúsculo de invierno (1955); Ildefonso Palma Martínez: De ayer (1943); El poeta y la amada del poeta (1957); Israel Paniagua Prado: Tierra segoviana (1947); Humberto Ocón Murillo: El poeta (1947); Azarías H. Pallais: Piraterías (1951), Breve antología (1962).

Octavio Quintana González: Nuevo libro mío (1957); Mariano Fiallos Gil: Horizonte quebrado (1959); Alí Vanegas: Cactus (1962); Armando Ocón Murillo: Esplendor lírico del alba (1964); Joaquín Sacasa Sacasa: Apreciaciones y poemas (1968); Mariano Barreto P., Leónidas Ocón, Cornelio Sosa, Roberto de la Selva, Aura Rostand, Rogerio de la Selva.

Autores proponen el vanguardismo leonés

Los autores vanguardistas de León escribieron sus prólogos o escribieron otras obras relacionadas con el movimiento vanguardista nacido en esta ciudad y que sirven de muestra de que estos poetas sabían que sus trabajos ofrecían una búsqueda o una poética distinta a la de Rubén.

Notas:

[1] Montealegre, M. A., (2015), Las ideas estéticas y políticas de las vanguardias en Nicaragua (1918-1933). Salomón de la Selva y el autodenominado Movimiento Nicaragüense de Vanguardia. Tesis Doctoral Universidad de Salamanca Facultad de Filología, p. 231-232.

[2] Argüello, A., (1963), Los precursores de la poesía nueva en Nicaragua, Ediciones del Club del Libro Nicaragüense; Managua, Nicaragua, p. 41 y 55.